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Rumanía en 10 datos: conoce el país de Drácula

Cada vez más personas deciden situar en el mapa Rumanía y lanzarse a la conquista de este país, pero lo cierto es que aún hoy Rumanía es uno de los grandes desconocidos de Europa. La dictadura comunista de Ceausescu ha marcado su pasado más reciente (hasta la Revolución de 1989) y aunque desde 2007 forma parte de la Unión Europea, la lenta recuperación de su patrimonio le ha impedido abrirse al mundo hasta ahora. 

Aquí tienes unas pequeñas dosis de información para empezar a conocer Rumanía:

Moneda

Rumanía no tiene el euro, como sucede con algunos de sus vecinos como Polonia, Hungría o la República Checa. La moneda local es el Leu rumano, o Lei en plural, y tiene un cambio muy interesante: 1 euro es aproximadamente 4,6 Leu. Su símbolo es el RON y sus céntimos se llaman bani. Hay monedas de 50, 10, 5 Bani y 1 Ban y billetes de 1, 5, 10, 50 y 100 Leu. 

Un dato curioso es que los billetes que usan son de plástico, lo cual, aunque a ti te recuerden al Monopoli, resulta mucho más barato a la hora de fabricarlos y se conservan mejor.

Si necesitas cambiar dinero te recomiendo que no lo hagas en el aeropuerto, o cambia allí el mínimo indispensable, y entra a cualquiera de las casas de cambio que encontrarás repartidas por el centro de las distintas ciudades.  

Idioma

Pese a lo que generalmente se piensa, el rumano no se parece en nada a la lengua que hablan sus vecinos (no se parece al ruso ni un poco), ya que esta es la única lengua romance de Europa del Este, muy relacionada con el español, el italiano, el francés y el portugués. Por ello, no te extrañes si eres capaz de leer con facilidad palabras en rumano o entender parcialmente alguna conversación entre locales.

Saber esto también te ayudará a entender por qué tantos rumanos hablan español. Aunque bien es cierto que el hecho de que en la radio suene música en español constantemente y en la televisión pongan series en nuestra lengua, ayuda y mucho a hacer de los rumanos casi unos hispanohablantes más. 

Gastronomía Rumana

Ciorbă, sarmale, Tochitură, Mici, Papanaşi… cualquiera de los platos típicos de Rumanía bien merecen que te sientes a probarlos, porque la gastronomía rumana es un placer para los sentidos. Te invito a que te pases por este artículo: ¿Qué comer y dónde en Bucarest?, y descubre qué peculiaridades esconde la comida rumana, y por qué en Rumanía tienen este dicho: “El mejor pescado sigue siendo el cerdo”.

Propina

La propina es casi obligatoria en Rumanía, por lo que si quieres ahorrarte la vergüenza de que vayan a buscarte antes de salir del restaurante, deja al menos un 10% de la cuenta. Es parte de la ética y cultura local y, salvo que el servicio haya sido realmente malo, nadie se cuestiona este “extra”.

“Tips on Tipping Bundle: A Global Guide to Gratuity Etiquette” es un libro que recoge si es recomendable o no dejar propina según los diferentes países y cuánto es lo apropiado. Recuerda que en Japón, por ejemplo, dejar propina es de muy mala educación y el camarero puede sentirse ofendido, casi insultado, si la dejas. Pero no es el caso de Rumanía, así que no olvides llenar el platito de la cuenta.

Religión

El pueblo rumano es profundamente religioso. De hecho, una encuesta reciente revela que tan solo un 1% de los rumanos se considera ateo. La mayor parte de la población (81%) es ortodoxa y ello se percibe en el día a día de los rumanos, donde no solo la religión lo impregna todo, sino también la superstición.

Por ejemplo, la coliva o pastel de los muertos es un dulce que se hace en memoria de los difuntos, pero no solo en ocasiones puntuales. La guía del freetour nos explicó que si se te caía comida al suelo significaba que tus muertos tienen hambre y debes hacer coliva y llevarla a la Iglesia o tendrás mala suerte.

Drácula

Es habitual asociar Rumanía con Drácula, ya que este es el país del temible personaje de la novela de Bram Stoker. Y, aunque los rumanos están un poco hartos con esta asociación, lo cierto es que han explotado todo lo que han podido el fenómeno Drácula y gran parte de su turismo se debe a ello.

Uno de los lugares más visitados del país es el Castillo de Bran, la fortaleza de Vlad III ‘El Empalador’, quien, por cierto, es la persona que inspiró a Bram Stoker para crear al vampiro más famoso de la ficción. ¿Era Vlad III tan terrorífico? Bueno, le llamaban ‘el empalador’ porque mando ejecutar a miles de personas mediante una técnica de tortura y ejecución que consistía en insertar una estaca, habitualmente por el recto, hasta sacarla por la boca. Juzga tú mismo.

Internet

Tanto si lo que te gusta es compartir fotografías en las redes sociales, como si lo que prefieres es repasar la prensa mientras estás de viaje, Rumanía es tu sitio. Su red 4G es la más rápida del continente y una de las más rápidas del mundo.

Toda la velocidad que no tienen los rumanos, que parecen moverse sin ninguna prisa en cualquier contexto, sí la tiene su conexión. Además, si no tienes Roaming, hacerte con una tarjeta allí y disfrutar de Gigas es muy barato (para el turista, ya que el salario medio en Rumanía no llega a 500 euros mensuales).

Horarios

Los comercios en Rumanía cierran sobre las 19-20 horas y suelen abrir los sábados por la mañana, pero no lo domingos. En cuanto a los horarios de comida, se alejan un poco de lo que se acostumbra en Europa y se sientan a la mesa poco antes que los españoles.

La hora de la comida rondaría las 13 horas y la cena de las 20 horas en adelante. Los restaurantes mantienen sus cocinas abiertas hasta bien entrada la noche y, una vez saciados, la vida nocturna en Rumanía se prolonga hasta el amanecer en múltiples pubs, discotecas, clubes para adultos, etc.

Clima

“Rumanía es un destino para todo el año” nos dijo el guía con el que recorrimos Transilvania, aunque recomendaba visitar el país preferiblemente de marzo a octubre. Las temperaturas en verano son agradables, aunque en la capital es fácil que se sobrepasen los 30 grados. Por el contrario, los inviernos suelen ser muy fríos, muchas carreteras permanecen cerradas y hay pocas horas de luz.

Conducir

La conducción de los rumanos es, como mínimo, temeraria, por lo que la experiencia de conducir en Rumanía puede volverse una auténtica pesadilla. Incluso si no eres tú quien conduce la agresividad de los conductores y su nulo respeto por las señales de tráfico hará que temas por tu vida en más de una ocasión.

Eso sí, los rumanos son muy estrictos con la tasa de alcoholemia. La única tasa permitida es de  0,0 g/l.

Otras curiosidades:

  • Rumanía cuenta con el edificio administrativo más grande del mundo, y el segundo más grande del mundo después del Pentágono: El Parlamento de Bucarest.
  • En Rumanía sigue existiendo el Servicio Militar, aunque es voluntario, para hombres y mujeres de 18 a 35 años.
  • En Rumanía se encuentra la mayor población de osos pardos de Europa.
  • La brujería es un oficio más en Rumanía, donde tributa como cualquier otro empleo.

Ahora que ya conoces un poco Rumanía, es hora de visitarla.

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